Los secretos de Toya y Hornos

Los secretos de Toya y Hornos
  • María del Carmen Martínez, actual guía del Centro de Interpretación de la Cámara Sepulcral de Toya y Hornos nos descubre cuáles son los principales encantos de estas tumbas principescas, que datan de los siglos IV y VI a. C., así empieza a contarnos cómo se descubrieron en 1908-1909.

Cuando los habitantes comienzan hablar de la existencia de las tumbas, la gente del pueblo comienza acercarse para realizar "sus propias excavaciones", con el único objetivo de encontrar un tesoro.

Antes, ya lo había hecho Pernazas y su familia, que se llevaron todo lo que estuvo en sus manos. En 1909 ya hay un vendedor que llega a Granada con diversos elementos del ajuar de la Cámara de Toya y declara haberlos comprado en Peal de Becerro.

-¿Cuándo comienzan a realizarse excavaciones arqueológicas?

-En 1918, Juan Cabré, primer arqueólogo que estudia la Cámara de Toya, que data del siglo IV a. C, empieza a estudiar y recopilar los elementos que han formado parte del ajuar. Actualmente, se cree que no los tenemos todos pero sí los más emblemáticos como: la crátera griega, la urna donde se guardaban las cenizas, la bicha de Toya, o la rueda del carro, entre otras. Además, Juan Cabré descubre que en el Cerro de la Horca no sólo se encuentra la cámara que todos conocemos, sino que documenta el hallazgo de otras dos cámara de similares características. Años más tarde, en 1927, el arqueólogo Cayetano Mercerina reconstruye minuciosamente la Cámara de Toya y le da una entrada más digna, pero no es hasta el año 1971 cuando el arquitecto Berges le hace la entrada que tiene actualmente incluyendo el cerramiento con una puerta para protegerla.

-Otra tumba principesca, el Hipogeo de Hornos...

-Es la gran desconocida, data del siglo VI a.C., pero se descubre en el año 2.000. Ahora, gracias al centro de interpretación, que se inauguró hace pocas semanas, los visitantes pueden ver una réplica, a través de la cual se hacen una idea de cómo es la cámara y cuáles eran los rituales que los Íberos hacían para enterrar a sus muertos. De este nuevo hallazgo y de los elementos que se encuentran en su interior se obtiene mucha información. De esta manera, tras investigaciones científicas se descubre que las dos urnas cinerarias albergaban restos del cuerpo de un hombre y una mujer, quizás una pareja, que murieron el mismo día, y debían de ser de una clase social elevada para estar enterrados allí, también se encontró ajuar cinerario y cerámica.

Centro de Interpretación

Los dos espacios divulgativos que abrieron sus puertas en torno a las Tumbas Principescas de Toya y de Hornos, en el municipio de Peal de Becerro son: un centro de interpretación en el casco urbano de la localidad y un aula didáctica ubicada en el propio yacimiento, en el que también se podrá visitar la Cámara Sepulcral de Toya.

Ambos se incluyen en el 'Viaje al Tiempo de los Íberos', un mundo misterioso de príncipes en el que los asentamientos se expandieron y consiguieron evolucionar de pequeñas ciudades autónomas a auténticos centros de poder que dominaron amplios territorios políticos.

Facilitar el conocimiento y la comprensión de los dos enterramientos aristocráticos de la época íbera situados en el entorno del municipio, la Cámara Sepulcral de Toya y el Hipogeo de Hornos, son los objetivos principales que se persiguen con estos espacios.

El aula didáctica, ubicada en el propio yacimiento, además de servir de centro de recepción a los visitantes, cuenta con una zona destinada a la población escolar en la que se podrán realizar diversas actividades lúdicas que permitan conocer mejor el pueblo íbero.