El Castillo de la Yedra continúa como referente entre los monumentos turísticos de Cazorla

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  • El Castillo de la Yedra sigue cosechando éxitos y lejos de que disminuyan sus visitas verano tras verano se van incrementando, unos datos que demuestran que sigue siendo un gran atractivo turístico para quienes visitan Cazorla en la época estival

Declarado Bien de Interés Cultural en 1993 siempre ha sido la imagen turística por excelencia de la localidad, una posición que desde hace unos años comparte con el conjunto histórico de las Ruinas de Santa María y la bóveda del río Cerezuelo.

Lejos de caer en número de visitas, durante los últimos años el Castillo de la Yedra sigue superando la cifra de visitantes del año anterior. Principalmente, el Castillo es visitado por turistas españoles, aunque durante los últimos años se va incrementando el porcentaje de turistas extranjeros.

La entrada es totalmente gratuita para españoles y miembros de la Unión Europea, sin embargo los extracomunitarios tienen que pagar 1,5 euros.

ACTIVIDADES

El encanto de este monumento histórico se complementa durante el año con actividades culturales como la celebración de la noche de La Tragantía, un hecho en el que participan cientos de personas y que rememora la leyenda de la aparición de la mujer-serpiente (la Tragantía), que mora en el Castillo de la Yedra durante el resto del año y aparece en San Juan para cobrar su "venganza" por las calles de Cazorla, sorprendiendo a vecinos y visitantes.

Situado en la parte inferior del cerro de Salvatierra, sobre el río Cerezuelo, la construcción data de la época bereber, aunque a lo largo de los siglos los cristianos terminaron de darle su configuración definitiva, por lo que predominan así tanto los rasgos musulmanes como el estilo gótico. Además del propio encanto del castillo, dentro se alberga el Museo de Artes y Costumbres Populares Alto Guadalquivir. Está dividido en dos secciones muy diferenciadas, una de ellas de historia y otra de Artes y Costumbres. La de historia, ubicada en la Torre del Homenaje, consta de tres salas. En la primera se ha instalado una capilla con un Cristo románico-bizantino de tamaño natural montado en cruz de madera de ciprés, doce pinturas anónimas (Siglo XVII) que representan a los Apóstoles y una talla barroca del obispo San Ambrosio. La segunda planta o sala de armas está decorada con panoplias en forma de escudo con diversas armas: espadas, ballestas, hachas., dos armaduras y arcones tallados, así como mobiliario de los siglos XVI y XVII. La tercera planta o sala noble, es la que arquitectónicamente más destaca por su terminación en una bóveda de crucería gótica y sus ventanales de arcos apuntados con parteluz, también gótico. Está decorada con tres tapices flamencos del siglo XVII, firmados por Ian Raes y cuatro bargueños formando conjunto con sus correspondientes mesas del siglo XVIII. La sección de artes y costumbres, consta de otras tres salas que albergan paneles con útiles de labranza, así como dos maquetas que representan la recolección de aceituna y del cereal, aperos y utensilios agrícolas, maquetas de molinos de aceite y restos de cerámica árabe.