Descubren especie vegetal única Parque Natural Cazorla, Segura y Las Villas

Descubren especie vegetal única Parque Natural Cazorla, Segura y Las Villas
  • La han denominado "Rivasmartinezia cazorlana" tras verificar las características de la misma

Una especie vegetal única ha sido descubierta en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, junto al valle del río Guadalentín, en el paraje Tranco del Lobo dentro del término municipal de Cazorla (Jaén).

La Junta de Andalucía ha informado que el hallazgo de esta planta, en mayo de 2014 durante unos trabajos de revisión de infraestructuras para uso público y turismo en la sierra de La Cabrilla, lo ha evaluado, analizado y estudiado botánicos de la Universidad de Granada que la han denominado "Rivasmartinezia cazorlana" tras verificar las características de la misma.

"Se trata de una hierba perenne y fuertemente aromatizada que aún no había sido estudiada por la ciencia situada en un único núcleo de plantas que ocupan un área de cuatro hectáreas y en el que se agrupan en torno a 122.000 ejemplares", ha destacado el delegado territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Juan Eugenio Ortega.

Esta planta perenne vivaz, que brota en primavera, cuenta con flores pequeñas de color blanco y produce frutos secos (esquizocarpos).

La floración se extiende hasta mediados de junio, según los científicos, cuando se mezclan la cuaja de los frutos con las flores, y a principios de agosto se alcanza el máximo de maduración.

"Debido a las características de esta nueva planta, que sólo se encuentra en un lugar y entre una cota de altura que va desde los 1.580 metros a los 1.750 metros, los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la clasifican como una planta que se encuentra en la categoría crítica a la extinción", ha remarcado Ortega.

El entorno en el que se ha parecido esta nueva planta, "Rivasmartinezia cazorlana", se caracteriza por ser un sotobosque de pinares claros donde se acumula suelo sobre sustrato calcáreo, no colonizando los claros rocosos ni los pedregales que existen entre el pinar. Además, se caracteriza por no tener especies acompañantes aunque, de forma puntual, aparecen enebros, espinos, piornos o gramíneas.