Cinco cosas que no hay que perderse en la Sierra de Cazorla

Picos del Guadiana.
Picos del Guadiana.
  • Cultura, naturaleza y ocio se complementan a la perfección en cada uno de los municipios de la comarca

Las vacaciones de verano dan para mucho. Por ello, desde IDEAL Sierra de Cazorla te ofrecemos cinco propuestas para visitar en la comarca Sierra de Cazorla. Cultura, naturaleza y ocio se complementan a la perfección en cada uno de los municipios de la comarca Sierra de Cazorla, prueba de ello y como primer punto para visitar está la Cámara Sepulcral de Toya y Hornos junto a su Centro de Interpretación de las Tumbas Principescas en Peal de Becerro. En el Centro de Interpretación de las Tumbas Principescas de Toya y Hornos los visitantes podrán conocer quiénes eran y cómo vivían los íberos de Tugia. Visitar una réplica a tamaño real del Hipogeo de Hornos, realizar un recorrido virtual por la Cámara de Toya, así como visualizar documentales sobre el pueblo íbero, entre otras propuestas, ayudará a conocer y dar sentido a esos rituales de muerte e incineración que tanto les caracterizaba.

La Cámara Sepulcral de Toya es una tumba cuadrangular, de unos cinco metros de lado, a la que se accede por una rampa curva descendente. Está dividida en tres naves, una central y dos laterales, subdividas estas últimas en otros dos ámbitos. Poyetes y mesas sirvieron para colocar las urnas cinerarias y otros objetos cerámicos que conformaban el ajuar funerario. Son curiosas las puertas en arco y con dintel que presentan gran valor arquitectónico.

El Hipogeo de Hornos, descubierto en el año 2000, dista dos kilómetros de la tumba de Toya. Se trata de un túmulo funerario excavado en la roca natural, un hipogeo con forma de tambor circular. En su cúspide se levantó un altar de forma cuadrada donde se colocó una gran pira funeraria con madera de pino y lentisco como combustible fundamental. En la pira se colocaron los cadáveres de un hombre de unos treinta años y de una mujer más joven.

Nuestra segunda parada, nos situará en Cazorla donde podremos visitar un paraíso subterráneo como es la bóveda del río Cerezuelo, un monumento histórico que se puede visitar de forma guiada desde la Oficina de Turismo o el Centro de Interpretación Frondosa Naturaleza cada media hora, dura unos veinticinco minutos y sólo cuesta dos euros, en ella se puede conocer la historia de la Iglesia de Santa María de Gracia mientras caminas hacia a la bóveda. Son 124 metros de túnel en el que se puede atravesar mediante una pasarela de hierro pegada a una de las paredes.

Este monumento tiene más de 500 años de antigüedad y es la única del mundo que tiene una iglesia justo encima. A mitad de recorrido se puede ver un túnel que se une por la izquierda, y al fondo del mismo unos chorros. Sin duda, un entorno para no perderse.

Nuestra tercera parada nos sitúa en el municipio de Chilluévar, en la zona del río Cañamares. Esta parada nos ofrece una ruta deportiva a la vez que refrescante. El sonido del agua está presente en todo el recorrido pues el río Cañamares es un cauce permanente y en este tramo discurre encajado en un valle profundo de paredes muy inclinadas.

El sendero ofrece buenas vistas de los cortados que el río ha provocado al erosionar la roca caliza. Atraviesa zonas de huertos tradicionales, olivar y sobre todo terreno forestal del Parque Natural. Durante gran parte de su recorrido coincide con los restos de acequias que daban riego a los huertos y movían los molinos que aparecen a ambos lados del río como el de Gris o de Enmedio y el Molino de Arriba.

El camino nos llevará a una de las pozas donde se puede disfrutar de un refrescante chapuzón tras el paseo.

Nuestra cuarta parada, nos sitúa en el municipio de Huesa donde se puede visitar el paraje de los ‘Picos del Guadiana’. Se trata de un crestón calizo donde los estratos pétreos, dispuestos verticalmente, emergen de un cono de arcillas blandas, formando una alineación rocosa que se asemeja a los dientes de una sierra. Los más imaginativos dicen que se trata del fósil de un colosal dinosaurio que murió junto al río, sin tener en cuenta que en el Jurásico no existía este cauce y que algunos de esos animales prehistóricos eran enormes, pero no tanto.

La depresión que lleva su nombre de este río es el área más árida de la provincia y una de las más secas de Europa, registrando precipitaciones anuales que muy raramente superan los 250 mm. La consecuencia es la de un paisaje semidesértico, rotundo y hermoso, poblado por vegetales esteparios muy especializados al medio, la mayoría hierbas y pequeñas matas. Su singularidad biológica es enorme, teniendo carácter endémico más de la mitad de las especies presentes en la zona. Esta proporción sólo es comparable con la exclusividad biológica de la alta montaña bética, donde encontramos la mayor parte de los endemismos más conocidos del Parque Natural.

Por último, cerraremos nuestra visita en Quesada, visita cultural obligada en el Museo de Miguel Hernández y Rafael Zabaleta donde podremos disfrutar de gran parte del legado de ambos artistas.