Un paseo por el valle del Guadalquivir como alternativa al verano

Un paseo por el valle del Guadalquivir como alternativa al verano
/ Ruta. L. F.
  • La época vacacional es una de las mejores para disfrutar de algunas de las etapas del GR247 ‘Bosques del Sur’ que se pueden disfrutar en el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas

El verano es una época especial para disfrutar de los especiales paisajes que ofrece el Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas, así una de las etapas que más invitan a disfrutar de este paisaje en las horas más fresquitas de la mañana es la etapa 10 del gran sendero que lleva desde el refugio casa forestal de ‘La Zarza’ hasta La Iruela.

Esta larga etapa recorre las montañas más occidentales del parque natural. Su recorrido está a caballo entre dos paisajes bien distintos. Hacia el este está el tramo de cabecera del Valle del río Guadalquivir, que fluye hacia el norte. Tiene un notable valor ecológico y está flanqueado por grandes montañas calizas cubiertas por una densa vegetación forestal que superan los 1500 metros de altitud. Hacia el oeste está el paisaje agrícola de campiña de la comarca de la Loma y el Valle que forma el río Guadalquivir cuando, ya fuera del parque, su rumbo vira hacia el sur. Son territorios de amplios horizontes, con suaves lomas cubiertas por un mar de olivos.

La primera parte del trayecto se realiza íntegramente por pista forestal hasta llegar al Puerto de las Palomas. Después alternan caminos recuperados y pistas de repoblación hasta la Cuerda del Viñuela, y desde ahí se recorrerá uno de los caminos de herradura más potentes del sendero Bosques del Sur, con hormas, calzos y obras en piedra seca imponentes, hasta llegar a la Ermita de la Virgen de la Cabeza, muy cerca ya de La Iruela y Cazorla.

En el entorno del Puerto de Las Palomas la ruta recorre una amplia zona que en 2001 fue azotada por un incendio. A pesar de ello, la riqueza botánica y faunística que se puede encontrar es excepcional. Bosques de pinos laricios y negrales, encinares, quejigales, sabinas, enebros, cornicabras, majuelos, arces y un sotobosque con mucho boj, proporcionan las condiciones ideales para albergar a grandes herbívoros, rapaces, carroñeros y gran cantidad de aves insectívoras.

Al final del recorrido, en la ermita de la Virgen de la Cabeza, existe la opción de finalizar la etapa en la Iruela, o acceder a Cazorla a través de otro sendero también señalizado, el GR 7. Ambos pueblos están declarados como Conjuntos Histórico-Artísticos y disponen de una amplia gama de infraestructuras y servicios turísticos, lo que permitirá disfrutar de la rica gastronomía de ambos pueblos y así disfrutar de un día agradable entre amigos y familia.