No hay nada cómo disfrutar al aire libre de un otoño cálido, por el momento. Así, más de una treintena de quesadeños se adentraron ayer en Segura de la Sierra para realizar la ruta Las Acebas- Navalperal, y de paso conocer parte del patrimonio.
Una ruta en la que pudieron disfrutar de "los senderos repletos de hojas, el ocre de los acebos y el rojo de las cornicabras", manifestó el concejal de Cultura, Juan Antonio López.
Estos parajes naturales muestran abundantes plantas trepadoras como la hiedra y la clemátide y especies escasas en Andalucía como la fresa silvestre y la hepática noble. Cuando comienza la ascensión aparecen encinas, arces y robles, mezclados con los pinos. Antes de bajar es cita obligada recorrer el calar de Navalperal, con sus praderías y su paisaje kárstico.
Tras la ruta los senderistas visitaron el Castillo, que posiblemente fue levantado entre los siglos XVIII y XIV, aprovechando los baños existentes y parte de los antiguos muros, y edificando una fortaleza al estilo 'cristiano' con su torre del homenaje y muros exteriores; la Fuente Imperial, que data de 1511 y presenta una decoración muy variada, añadiéndose más elementos de decoración durante la época de Carlos I como el gran escudo imperial con su águila alada bicéfala y donde se observan otros escudos laureados, coronados con gárgolas; los Baños Árabes y otros monumentos.
La actividad fue organizada como cada año por el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Quesada.




