José María Laínez, natural de Cazorla, aunque residente en Madrid durante muchos años, ha llegado a su ciudad natal para, entre otras cosas, hacer lo que más le gusta, escribir. Así, de hojas en blanco nació 'Adiós, Erika', su primera novela, publicada en edición digital en Amazón.es hace muy pocos meses, pero los suficientes para estar rozando las 1.000 descargas...
-De perito mercantil a enfrentarse a hojas en blanco ¿Cómo da ese paso y en qué momento descubre su pasión por la escritura?
-Escribir como pintar, esculpir o recorrer el mundo en una constante aventura no es ningún sacrificio cuando las personas tienen esa inquietud. En realidad mi pregunta era siempre la misma: ¿Qué hago cuadrando cuentas cuando lo que más deseo es contar historias? Una pregunta frustrante, desde luego, pero a la vez estimulante.





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