Blues por los cuatro costados

Primera noche de BluesCazorla y, para celebrar su 25 aniversario, no hubo guiños al rock nacional

Caledonia Blues Band en un momento de su concierto en BluesCazorla 2019. /JOSÉ LUIS GONZÁLEZ
Caledonia Blues Band en un momento de su concierto en BluesCazorla 2019. / JOSÉ LUIS GONZÁLEZ
JOSÉ LUIS GONZÁLEZCazorla

Y, por fin, comenzó la XXV edición de BluesCazorla. Como se esperaba, lo hizo con más blues que nunca, sin guiños al rock nacional. Algo que ya se había hecho costumbre al comienzo de las últimas ediciones de este evento. 091, Andrés Calamaro, Loquillo o Tequila han servido los años precedentes como gancho para sus fans de esta comarca y de la provincia para atraerlos en la noche del jueves y llenar el Escenario Cruzcampo. Quedaba por tanto la duda de si en esta ocasión el coso cazorleño vería mermado el público habitual en esta velada.

BluesCazorla

Ni mucho menos. El blues ya ha enraizado de tal modo en esta tierra que la plaza de toros se llenó hasta la bandera para recibir a varias glorias nacionales e internacionales, entre las que destacaron sobremanera Maceo Parker y la Caledonia Blues Band. Y es que disfrutar de Parker y su banda ya era motivo suficiente para acudir a este BluesCazorla, introduciendo estos además esas gotas de jazz y funki que servían como aderezo a una noche para el recuerdo. El saxofonista, de 75 años de edad, ha dejado tras de sí una trayectoria de la que pocos pueden presumir. Colaboró, entre otros, con James Brown o Ray Charles en los años sesenta, con Prince a comienzos de este siglo y en la actualidad con los Red Hot Chilli Peppers. Había que ser de piedra para no moverse al ritmo de su 'Pass the peas' o del extraordinario 'Make it funky'. Pero si del saxo de Maceo Parker brotaba música en tres dimensiones, no quedaban atrás los demás instrumentistas de la banda. Fantásticos el trombón y el bajo, sin dejar de lado la voz de la corista, que se marcó un solo muy aplaudido por el enfervorizado público.

Caledonia Blues Band

Por lo que respecta a la Caledonia Blues Band, nada que sorprendiera a una audiencia que la conoce bien. No en vano formó parte del cartel de la primera edición de BluesCazorla allá por 1994. Estuvo en el parto de este festival y su presencia en el 25 Aniversario coincide con el 30 aniversario de la banda. Ambas circunstancias han obligado a la organización del festival a su inclusión en el cartel y a la Caledonia a juntarse de nuevo, aunque tan solo sea para una ocasión tan señalada.

Extraordinario ambiente en la plaza de Santa María. / JOSÉ LUIS GONZÁLEZ

Ya ha llovido desde que, allá por 1989, Mike Lindler, Lolo Ortega, Mingo Balaguer, Paco Martínez y Rama dieran a luz el legendario trabajo 'Just rhythm and blues', marcando el camino del blues nacional a partir de ese momento. Se disolvieron hace también mucho tiempo, en 1998, pero Cazorla -con el Escenario Cruzcampo lleno hasta la bandera- ha tenido el privilegio de volver a sentirlos juntos y, nunca mejor dicho, en buena armonía.

John Primer y Watermelon

Abrió el festival John Primer, con dos participaciones consecutivas en BluesCazorla. Parece mentira que haya pasado un año. Eso debió pensar el público al verlo sobre el escenario con su inseparable guitarra. Y cerró la noche Watermelon Slim, todo un torbellino que no dejó de recorrer el escenario de un lado al otro, armónica en ristre, y parando tan solo frente a su guitarra y su inseparable slide.

Antes, a última hora de la tarde, se presentó esta edición de BluesCazorla en el nuevo espacio del Balcón de Zabaleta. Un marco inigualable que otorgó prestancia a un acto popular y sencillo en el que estuvieron presentes, entre otros y otras, el alcalde de Cazorla, Antonio José Rodríguez; la subdelegada del Gobierno, Catalina Madueño; la diputada provincial Pilar Parra; la concejal de Cultura, Nuria Serrano; y el director del festival, Carlos Espinosa.

También hubo lugar para que el armonicista Marcos Coll ofreciera al público asistente una muestra del taller infantil que impartió por la mañana en el Teatro de la Merced -Escenario Hohner-. Encabezó un pequeño tren de armónicas que discurrió entre la gente interpretando unos sencillos acordes para despertar en el público un tierno aplauso.