La calidad de vida en un parque natural

Francisco Zaragoza, Ana Belén Aibar, José Caballero, Teresa Moro, José Luis Díaz, Antonia Vicent, David Gómez y José Luis Adán, de izda. a dcha. /LAURA FERNÁNDEZ
Francisco Zaragoza, Ana Belén Aibar, José Caballero, Teresa Moro, José Luis Díaz, Antonia Vicent, David Gómez y José Luis Adán, de izda. a dcha. / LAURA FERNÁNDEZ

Los municipios de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas se han dotado en los últimos 40 años de servicios e infraestructuras similares a ciudades

LAURA FERNÁNDEZCAZORLA

Cazorla acogió ayer la primera cita de 'Encuentros: 40 años de ayuntamientos democráticos', una iniciativa de diario IDEAL, con la colaboración de la Diputación Provincial de Jaén, con el objetivo de poner en valor y analizar la evolución de la provincia y sus municipios en las últimas cuatro décadas.

El hotel Ciudad de Cazorla acogió la mesa en la que participaron personas con profesiones diferenciadas entre sí y de edades variopintas. El delegado de IDEAL en Jaén, José Luis Adán, moderó un encuentro en el que participaron la directora conservadora del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, Teresa Moro; el exalcalde de Cazorla, José Luis Díaz Viñas; la directora del Complejo Asistencial María Mackay en Cazorla, Antonia Vicent; el presidente de la Asociación de Turismo Sostenible del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, José Caballero; la empresaria y psicóloga del centro de Aprompsi en Cazorla, Ana Belén Aibar; el presidente del AMPA del CEIP San Isicio de Cazorla, David Gómez; y por último para representar el área cultural y educativa, el profesor y director de teatro, Francisco Zaragoza.

Repaso

Los participantes de la mesa hicieron un repaso por los cuarenta años fijando su atención en aspectos culturales, turísticos, medioambientales y educativos principalmente, haciendo hincapié en la importancia de valorar lo bueno del territorio y de este Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas y explotarlo adecuadamente para seguir fomentando el turismo sostenible de calidad que se ha convertido en uno de los motores de crecimiento económico de la zona junto con la agricultura.

La evolución social de los municipios que componen este territorio ha estado claramente marcada por su pertenencia al paraje natural que los enmarca, algo que con el paso de los años ha sido y sigue siendo su máximo potencial, unido a la visión de administraciones, empresarios y ciudadanos que han hecho de este espacio uno de los mayores reclamos turísticos a nivel nacional e internacional.

Ayuntamientos: eventos culturales y deportivos

Llegados a este punto, en cuanto a turismo se refiere, la ruptura de la estacionalización de llegada de viajeros es una constante siempre y desde hace años. Por ello, cobran especial importancia los eventos culturales y deportivos que promueven los consistorios durante prácticamente todo el año, destacando algunos de ellos por su impacto como pueden ser festivales ya consolidados como Bluescazorla, el Festival del Aire en la comarca de Segura o el Festival Internacional de Teatro de Cazorla.

Las administraciones, conscientes de la necesidad de ofrecer al turista alternativas para que vuelvan al territorio, llenan la agenda de actividades atractivas, no solo culturales sino también deportivas, como la Ultra Trail Bosques del Sur, que incitan al visitante a quedarse varios días en los municipios y así empaparse de la riqueza gastronómica, cultural e histórica.

Todo ello acompañado de un creciente número de museos, centros de interpretación y rehabilitación del patrimonio histórico artístico de los municipios que son su singularidad y lo que los hace únicos. Destacan el Museo Zabaleta y Miguel Hernández, el Centro de Interpretación de la Cámara Sepulcral de Toya o la reconstrucción de las Ruinas de Santa María, el cosmolario de Hornos o el castillo de Segura, entre otros ejemplos apuntado en el Encuentro.

Todos coincidieron en remarcar la implicación de la Diputación Provincial de Jaén como principal apoyo en toda esa programación cultura o deportiva propuesta por los ayuntamientos del parque. Además se subrayó la importancia de la implicación ciudadana en la defensa de esos eventos y en la promoción de sus recursos naturales, culturales o monumentales.

Los ponentes recordaron cómo eran estos municipios hace cuarenta años y cómo su evolución ha sido diferente en cada uno de ellos, con Cazorla como cabecera de la comarca. Así, en el ámbito educativo recordaron que eran pocos los jóvenes que en la recién entrada época democrática podían estudiar, si bien en pocos años el cambio en el sistema educativo fue quizás el cambio más significativo para que la sociedad avanzara a pasos agigantados. Los ponentes hicieron referencia a que fueron muchos los que sacaron sus carreras gracias a que iban al Seminario para poder estudiar y luego una vez concluida la formación se salían. Una diferencia abismal si se compara con la escolarización obligatoria y gratuita a partir de los 3 años que hay en la actualidad e incluso la optativa de 0 a 3 años que está en buena parte de este territorio gracias a las escuelas infantiles.

La educación

José Caballero puso su propio ejemplo. Para continuar los estudios en el instituto tuvo que independizarse con apenas 13 años en un piso en Cazorla junto a otros chicos residentes en el interior del parque. Un cambio brutal respecto a las oportunidades que hoy se brindan.

Al respecto, Paco Zaragoza remarcó que «el gran cambio anterior en los 40 años de democracia ha sido sin duda el cambio educativo». Como municipio singular en este sentido destacó a Cazorla. «Era un pueblo muy especial porque había una elite cultural, en el buen sentido, que venía de una cierta clase media o aristocrática, con un nivel cultural que no tenía nada que ver con el resto de pueblos. Una élite muy conservadora, sin embargo muy abierta, que servía como estímulo».

Al respecto, Antonia Vicent apuntó que «cuando llegué hace 25 años, había un movimiento social, cultural y turístico diferente a otros municipios de la provincia». Aún así aseguró lo difícil que fue en su ámbito profesional llegar a implicar a las familias de personas con discapacidad intelectual y física porque tenían recelo de lo que se podía hacer con sus hijos o familiares.

En otra línea, pero haciendo alusión a la importancia de la educación y de mantener a los habitantes en el territorio a pesar de que estén formados en el ámbito universitario, David Gómez manifestó que «está sucediendo algo en las zonas rurales a lo que deberíamos volver la vista, incluso la misma sociedad debemos comprender el valor que tiene lo rural, la calidad de vida que hay aquí para asentar gente en el territorio».

Algo que corroboró, Ana Belén Aibar insistiendo en «la importancia de seguir luchando para que los jóvenes no tengan que irse de los pueblos y puedan vivir con calidad de vida pero desarrollando su labor profesional».

El potencial del Parque Natural como recurso de crecimiento

La marca Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas sigue creciendo y haciéndose hueco en el panorama internacional, a pesar de que desde hace ya varias décadas sea un referente para muchos y un lugar que a pocos se les escapa. Desde su declaración como Parque Natural, este paraje ha sido y es un recurso de crecimiento no solo medioambiental sino también turístico.

Respecto, a la idea de potenciar el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, y la propia marca que esto encierra junto con los territorios, Teresa Moro manifestó «la importancia de que a los cinco años de democracia se declarara este espacio protegido como reserva de la biosfera, fue un impulso que este territorio tuviera una declaración universal». En esta línea, cree que « en aquel entonces hubo que convencer a la gente de que con su creación se pretendía promover el desarrollo sostenible de las tres comarcas, los valores de conservación, por lo que gracias a todo eso en la actualidad podemos hablar de un espacio que está en primera fila a nivel español y nivel europeo en valores naturales».

Por su parte José Luis Díaz, subrayó que «el empuje que se le dio al Parque Natural tuvo su colofón cuando desapareció la Renfe, entonces la administración pensó en como aprovechábamos los recursos naturales que tenemos para ponerlos en valor para el desarrollo de la zona, para evitar más despoblación, y afianzar a la gente en el territorio dándole otras herramientas para vivir». Al hilo, subrayó que «la ciudadanía lo veía con temor y recelo porque creían que su declaración podría generar más despoblación, algo que al final se demostró que fue un auténtico acierto».

Fijar la población

Por otro lado, José Caballero vaticinó que «en cuestión 10 o 12 años la población se va a dar cuenta de que en el medio rural se puede trabajar, ya que el sector del turismo está ayudando a fijar la población en el territorio, y eso ayuda a generar pequeños negocios y empresas apoyadas en las nuevas tecnologías, que están ayudando a globalizar el sector».

En la actualidad son miles de visitantes los que cada año acuden al Parque Natural a conocer sus rincones, a realizar senderismo y actividades al aire libre, a compartir con familiares y amigos escapadas rurales y en definitiva a disfrutar de la naturaleza en estado puro, algo que era impensable hace cuarenta años, cuando de estas sierras solo disfrutaban algunos privilegiados y los lugareños que vivían de explotar su riqueza sabiamente.

Conservación

El turismo, recurso económico de este territorio y del que viven tantas familias en la actualidad debe por tanto su origen a la conservación de este espacio sostenible que tiene que continuar siéndolo para seguir dando sus frutos.

Las nuevas infraestructuras que se han realizado y se realizan dentro del Parque Natural también son una fuente importante de visitantes que atraídos por las novedades siguen acudiendo a disfrutar de este espacio único, por tanto también sigue siendo imprescindible realizar inversiones que repercutan positivamente en la zona.